LAS MIL Y UNA NOCHE CON MISS BEAUTIFUL CAPITULO 8: LA BOFETADA DE LA VIDA. 8/25/26
La vida, a veces, asi se construía.
Los besos habían construido historias llenas de contenido, como en “La Cenicienta” , donde un beso parece ser una descarga eléctrica que vuelve a la vida, y trastorna la vida de un adormilado en un ser viviente, y entonces el rayo electrizante del beso convulsiona el aparato nervioso del moribundo, qué basicamente lo trae a la vida, como aquellos personajes en accidentes automovilisticos en la ciudad que resucitan con las respiraciones artificiales de CPR; todo por el poder y el enigma de un beso, con unos labios qué transmiten una energia inusual al cerebro para despertarle del letargo emocional; pero también el beso, era lo contrario, a la vez, a según, porque tambien existian casos opuestos, totalmente contradictorios, donde los besos habían destruido vidas, como en aquella canción: Un beso tibio, desesperado, media sonrisa y se fue”.
En el beso estaba la vida o el olvido. Y curiosamente la humanidad se había construido en ella, en un beso, en un momento único, que sellaba dos almas por una atracción natural, y al sello de dos labios, el abrazo, las manos entrelazadas, la sensación de un bienestar al unir dos cuerpos, que parecen encontrarse en un evento fortuito de la naturaleza.
Y a la par del Río, donde corren los hoteles y los restaurantes a su camino, estos tórtolos siguen aprovechando las dimensiones ocultas del Rio para mostrar un momento lleno de vida y entrega amorosa, que disfruta cada palmo de la piel, siendo la piel del otro ser humano, como agua fresca qué recorre avenidas y vericuetos en un Rio caudaloso con sus lomas y terrenos altos y bajos, y donde el agua baja en torrentes embravecidas, o en corrientes tranquilas, dependiendo del ritmo natural del beso, y disfrutando ambas en el pasaje del River Walk, bajo la estatua del padre Franciscano, a quien el le pidió disculpas por la impropiedad del evento desarrollado atras de su figura, bajo sus pies, aunque también pensó “a lo mejor es la bendición” del acto mientras el Padre Franciscano daba la cara a los transeúntes, y atrás se desarrollaba la escena, como en los teatros, donde sólo faltaba abrir el telón para que el padre presentera a los novios descubiertos en amor, como diciendo “no crean qué no celebraré una boda con todas las de ley” y estoy presente al estar cubiertos bajo mi manto.
Pensó qué el padre de arriba se ponía de acuerdo con el de abajo, porque en todo caso la belleza del amor es el consenso de almas que participan en fenómenos naturales, y exhibe a un Dios de Amor en su creación, y como VanGogh al trazar pinceladas naturistas, el cielo también imprimia sus propias pinceladas en las historias del ser humano para hacer fenomenales los eventos de encuentros entre seres, porque ahí estaba la belleza natural tambien en la Creación, participando de los eventos fortuitos tambien, asumiendo que el ser humano pertencía también a una naturaleza, y participaba con su presencia a la par de los pájaros y las lluvias y los truenos y los árboles naturales; si la realidad dice algo, es la que cuenta como las matemáticas que puede contar y describir cuantos elementos existen en un espacio determinado… 1,2,3,4,5,6…. Sin sustracciones, cómo manera de presentar una realidad alterada, donde nada existe, más que el ser humano y su pensar, equivalente a 1, y todo lo demas se sustrae.
Y contando los elementos de la naturaleza, agregamos la noche, porque la noche se siente bochornosa, ya no tan sólo por una ciudad de San Antonio usualmente cálida en el día, y con una lluvia qué vino a mostrar la ciudad como un comal caliente asentado en la estufa a la cual se le arrojan borbotones de agua del cielo en las calles, y aceras, para apaciguar sus fuegos, sino también la lluvia participaba de la armonía de dos cuerpos unidos en un mismo sentir qué disfrutaban la vida bajo las estrellas de la noche, y con cuerpos y vestidos mojados tambien por la lluvia qué ya no eran impedimento a esa alturas para disfrutar las bondades de ella, porque sus manos abrazaban fuerte al hombre por el cuello y ella sentia el brazo fuerte del hombre atosigando su cintura con fuerza sin cesar, imprimiendo cadencia al evento, y oyendo los sonidos naturales del agua al golpear las canales que impulsan movimientos corporales libres y acompañan a la par, con los sonidos naturales de los pájaros y las aves chapoteadas por el agua al volar bajo la lluvia, y enramarse en el tronco de un árbol en aquel Paseo del Rio, y bajo sus pies en el tronco, las aves miran de izquierda a derecha, cómo cámaras espías, las escenas de transeúntes desenfoldarse en el universo.
Y ese momento se interrumpe cuando un policía ronda por los caminos y veredas del Paseo del Rio que semejaba los tiempos en 1920, cuando pasaban por calles y los otrora servidores públicos decían con una lámpara en sus manos (mostrando la inocencia del comportamiento público porque las lámparas servían para aluzar, no para imponer miedos con pistolas y fusiles como en el actual proceder de los mismos servidores 100 años después): Son las ocho de la noche y sereno”, y esa voz aguda, en ese entonces, eran ecos alrededor de la cuadra y su presencia alejaba a malandrines de las esquinas y azoteas de la ciudad, con el solo pronunciamiento del tiempo “Son las ocho de la noche y sereno”; y que ahora, cien años después, la autoridad imponia con la sola presencia de las manos en las pistolas, por caras vemos, corazones no sabemos, estigmatizando un tiempo cambiante con una sociedad differente en el siglo XXI.
Y fue cuando ella se percató de la profundidad del tiempo, porque no muy lejano a cien metros de distancia, un hombre espera impaciente en los costados del hotel a una dama qué deberia ya estar alli, y no observa su figura por ningun lado.
Hombre de mediana edad, entre sus 40 y 50, bien vestido, con traje y corbata Pierre Cardin impecable, barba negra en candado de luna, y con un anillo de oro en su mano derecha, y un Bulova de diseño especial en su muñeca, el cual mira persistenetemente para cerciorarse de las horas. Camina de un lugar a otro, preocupado
.-Debemos irnos -dijo ella- a lo cual el pensó interiormente, cómo un evento natural de un policia prendía en ella voces de alerta frente a una manifestacion natural de dos seres humanos en una convivencia.
.- Existe algo malo? replicó el mientras todavia abrazaba la cintura de ella y no queria desaprenderla porque ella hacía esfuerzos sutiles por soltarse del lazo que generaban las manos izquierdas y derechas entrelazadas sobre su cintura, y ella sintiendo todavia sus manos sobre sus caderas.
“Por favor necesito irme”, argumentó ella mientras desenlazaba los brazos con sutileza de su cintura qué el peleaba con fuerza para no desprenderse, y entre forcejeos, y empujes, logra desaprenderse para irse corriendo por las aceras del Rio y traspasando gentes con rapidez, mientras qué el la perseguia con insistencia tratando de retenerla sin resultado alguno, y ella corria con mayor prisa, y en uno de esos intentos pareciendo vaquero que arroja el lazo, logra atrapar su brazo mientras ella continua corriendo ahora pareciendo el lazo, un ferrocarril de dos vagones con una locomotora, tratando de imprimir frenos, mientras sus manos sujetan fuertemente el antebrazo, y ella asiente con coraje: “sueltame! y tira una bofetada para emular un amor Indio en dos escenas contradictorias que pasaron del dulce a lo amargo, en un segundo, como en un teatro que cierra la cortina, e inmediatamente la abren para mostrar otra escena diametralmente opuesta, y al abrirla, le avientan agua fría al espectador sin esperarlo, nada mas por ser curioso y esperar el siguiente acto… del amor, digamos… y dada la elocuencia de un golpe, que no sé si estuviera relacionado con el nacimiento de las cosas entre dar a luz del nacer, y bienvenido a la vida con el golpe, en un choque contrastante como la nalgada del doctor en el niño y la salida del vientre a la luz para recibir la vida, se logra pausadamente despresurizan su antebrazo, y una pequeña figurilla se desprende de su piel, y cae al suelo sin ella percatarse, mientras al dejarla ir, ella explota en llanto y oyó él, el golpe del llanto cuando toca el pecho, atosigado, cuando el llanto surge por lo incognito, porque no puede entender lo que pasa, y estar entre el paraiso y el infierno con sólo cruzar un paso a tu izquierda o derecha, porque a la derecha estaba la vida y la felicidad que la sostenía del brazo para continuar, mientras que a la izquerda estaba algo incógnito que no sabia que era, pero la hacia llorar, conjuntandose su llanto con la lluvia, una vez más, nuevamente, en otra persona, en otra circunstancia… repitiéndose el ciclo una y otra vez….
Asi era la vida al impulso del nacer?… como en el nacimiento del todo?…
Llora, corazon, llora
El corazon, es otra forma de llegar al conocimiento de las cosas…
Y las lágrimas de ella, se juntaron con la lluvia, y ambas gotas de agua recorrian canalillos cayendo en las aceras, y el agua salada de sus ojos de ella, ya también golpeaba y llenaba los bordes perdidos de las calles y las personalidades de las personas o las ciudad en todas juntas a la vez.
Llora, corazon, llora
El corazon, es otra forma, de llegar al conocimiento de las cosas…